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En una gran noche, una gran cena

En una gran noche, una gran cena

Partir tú el año es más interesante que el “año te parta a tí”. De Perogrullo. Todo empieza por una buena cena con la mejor compañía posible y como preludio de la hora mágica, las 12 -no confundir con las 24 o las 00, eso es en otros idiomas…-. O no.

Los Gigantes, en un extremo de la isla de Tenerife, rodeados del mejor clima de Canarias, fue nuestra opción este final de año. 1.200 paquetes de 12 uvas y 700 cotillones los puso el Ayuntamiento de Santiago del Teide a disposición de los que asistimos a la Plaza de la Buganvilla (Mírame Televisión lo emitió en directo, grandes profesionales, no cabe duda).

Al grano. El restaurante elegido está en la mismísima Plaza, el Jardín del Sol. De entrante, ensalada de pavo, fría y sabrosa seguida de gambones con salsa rosa que parecían langostas. El plato, después de un magnifico sorbete al cava, fue cordero asado, bien tanto en cocción como en temperatura. El chef se esmeró, ya que la cantidad de comensales no auguraban un total éxito en el horno. Un flan nada pretencioso fue el punto final a una cena que continuó con cantidades de buen cava. Quedaba el cotillón, uvas y muchas ganas de pasarlo bien y más que bien.

Quizá es excesivo comer tanto para una noche tan festiva, pero los que ya hemos llegado a cierta edad apreciamos más la silla que el hueco en la pista de baile, en este caso el suelo de la Plaza.

Ambiente familiar, sin masificación, con los niños dando el coñazo (como debe ser) hasta una hora más que respetable (pocos aguantaron hasta pasadas las 03:00 horas), pero hay bancos suficientes.

Como colofón, o como diría algún entendido, epílogo, es el resultado de nuestra experiencia: Partir el año en Los Gigantes significa disponer de alojamiento y nuestra opción fue el Hotel Sensimar (solo para adultos). La jornada del día de año nuevo fue espectacular, con desayuno bufet -lo del cava a esas horas tempraneras aun no nos convence, pero alguno no le hizo asco-; almuerzo en la piscina, con croquetas de pescado, pechuga a la plancha, brochetas, papas fritas, Gran Tehyda…  y la cena, pues cherne a la plancha, huevos rellenos y ropa vieja. El día 2, después de desayunar, para casa.

¡Feliz año nuevo! O, como se oía por el lugar: ¡happy new year!

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