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Malela, donde la Navidad encontró su menú

Estamos en unos días para confraternizar y en el caso que nos toca, esta “banda” de casi 30 elementos que nos lo pasamos de miedo escribiendo de esto del comer vivimos “el día de la familia por Navidad”. Ya saben. Nos juntamos alrededor de mesas, comemos, bebemos, nos reímos, nos ponemos a caldo y, encima, nos divertimos. Esta vez hemos descubierto que entre7calderos.com es un milagro porque eso de ponernos de acuerdo no se nos da nada bien. La suerte es que sabemos comer porque, al menos, sabemos lo que nos gusta y lo que no. El resto, ya es cosa de los demás.

Malela es el lugar perfecto para la comida de empresa. Álex Marante es el anfitrión perfecto. Esta Navidad en Malela es diferente. Usted pone el precio y el menú es la carta con el límite del gasto elegido por persona. Se acabó lo de la comida de empresa a precio y menú cerrado. Malela se lo pone más fácil. Nosotros elegimos un precio y sentados en mesa, a elegir entre lo que nos propone Marante.

Una hogaza de crema de puerros para empezar. ¡Un exitazo! Ya sabe de qué va esto: un pan vaciado a modo de cuenco relleno de un queso en crema donde se percibe el fondo inconfundible del producto palmero aportando un suave picor en paladar en el que la planta amortigua el empuje de este conjunto de elementos que incitan a comer, comer, comer…

Hasta que llega el rollito tailandés que se presenta en tres variedades: ternera, vegana y de bacalao. Nuestra opción fue la carne, porque nos gusta y punto. Bueno, lo esencial es decir que llamar rollito a esto es mentir. Vale que la forma es la de un rollito, vale que se presenta en plato como si de la variante china se tratara, vale que los ingredientes aparecen tan recortados como en el rollito tradicional, pero un bocado de este manjar hará que cambie la concepción de este plato. ¡Estar en la gloria debe ser algo parecido! Malela rompe moldes aquí. Estamos ante el trabajo de un cocinero que demuestra conocimiento excelso de la técnica, de la cocina oriental, del fuego y de cada uno de los productos que integran este plato (la salsa roja tailandesa solo matiza el sabor, no lo arruina con su picor). Una vez más, Álex Marante hace de lo sencillo una exquisitez. Otra vez, Marante demuestra no ya que cocina para divertirse; no, Marante prende el fogón para descojonarse. Se entretiene hasta en la presentación: colocó dos rollitos de forma que el segundo sirviera de apoyo al primero, pero con una abertura ligera para evitar el sobrecalentamiento del alimento. ¡Larga vida!

Huevos rotos con angula y langostinos. ¡Joder! Este plato son papas fritas, unos huevos desmenuzados, los ingredientes de base, más una pizza (casi para justificar el sabor) de pimentón, más unos langostinos troceados y otro “surgiendo” del huevo a modo de sorpresa en la presentación. Pues todo es, acompañado con generosidad por la angula, hace que esta comanda termine por ser una explosión de sabores extraña, pero sabiamente combinados. Algo tan simple como este combinado adquiere otro rango en Malela.

Llegados a este punto, toca magret de pato que, como todo en esta casa, requiere de unos instantes para degustar. Empiece probando cada uno de los elementos a la vista por separado: el puré (no levamos a contar la sorpresa que contiene porque esto hay que comerlo despacito, solo le diremos que tiene un puntito de pimentón que interpreta el papel de la guinda), la salsa y la carne magra. Calidad, calidad y calidad. Combine dos de esos productos al gusto y el plato cambia a más, y, finalmente, combine en un bocado todos los productos: el plato revienta en boca. Estamos ante algo inusual por estos lares. Imprescindible.

Para el encuentro navideño con los compañeros de trabajo, con los amigos o con la familia, Malela es garantía. Álex Marante tiene una madurez innata ante el fogón. Aquí, en este pequeño restaurante de La Laguna, todo se prepara al momento. Demostrable. Y estas fechas son propicias para ello. Apetece darse un homenaje. Este es el lugar: usted elige el precio, Malela pone la carta a su disposición.

¡Ah! De postre probamos el mouse de mango (suavísimo, ligerísimo, con viruta de turrón y solo a modo de degustación -en este caso-, justificar empezar la comanda por el postre) y helado frito con Príncipe Alberto, eligiendo Marante el de sabor a vainilla para volver a deslumbrar. Envuelto en una capa de crep crujiente, la obligación es que cada bocado incluya todos y cada uno de los ingredientes, pero saborear al helado (y su crujiente) por un lado y el dulce por el otro tampoco es una opción a descartar. Preferimos la dimensión del dulce, del crujiente y del helado (en un punto de calor que apenas lo derrite y le hace mantener su sabor sin mermar ni un ápice) para culminar esta comanda.

El encuentro navideño de entre7calderos.com esta vez nos viene marcado por Malela, por Álex Marante y su hijo, por una carta repleta de creaciones basadas en la cocina cercana y de aquí, pero a su estilo, ese que hace de Malela un restaurante recurrente porque, esencialmente, no falla y su relación calidad/precio lo diferencia el propio cocinero.

¡FelizNavidad!

La ficha

Malela Comidas & Café

C/ San Juan, 66

  • San Cristóbal de La Laguna
  • Santa Cruz de Tenerife
  • Tel.: 922 094 319

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