Hecansa imparte en Fuerteventura su taller de gastronomía local y sostenible con 14 profesionales para reducir desperdicio y potenciar el producto local.
Aportar al sector de la hostelería herramientas para incorporar criterios de sostenibilidad a los procesos culinarios y promover el aprovechamiento del producto local son algunos de los objetivos del taller formativo Gastronomía Local y Sostenible, que la Consejería de Turismo y Empleo del Gobierno de Canarias, a través de Hoteles Escuela de Canarias, ha impartido en Fuerteventura, con la participación de catorce profesionales de la hostelería.
La iniciativa forma parte de la oferta de formación no reglada de Hecansa, orientada a dar respuesta a las necesidades formativas de los profesionales de los sectores de la hostelería y el turismo. El programa ya se ha desarrollado en La Palma, El Hierro, La Gomera, Tenerife, Gran Canaria y La Graciosa, donde ha permitido formar a ochenta y cuatro profesionales. Tras su paso por Fuerteventura, llegará a Lanzarote el próximo 30 de septiembre, completando así su recorrido por las ocho islas.
La consejera de Turismo y Empleo, Jéssica de León, destacó que uno de los objetivos de esta legislatura es que Hecansa amplíe su actividad formativa más allá de las dos islas capitalinas, donde se concentran sus centros de formación. El año pasado ya trajimos formación a Fuerteventura de la mano del Clúster de Turismo y hoy damos un paso más junto al Consejo Regulador de la Denominación de Origen Queso Majorero, señaló.
De León explicó que el curso busca que los profesionales de la restauración pongan en valor el producto local, como el queso majorero o los tomates de Fuerteventura, y aprendan también a transformar en nuevas recetas productos y alimentos que habitualmente acabarían en el cubo de la basura.
En este sentido, la consejera subrayó el compromiso de Hecansa con la sostenibilidad y con la descarbonización del sector turístico. Estamos impulsando las comunidades turísticas circulares que permiten medir y cuantificar los residuos y darles una segunda utilidad, afirmó.
Según detalló, el Ejecutivo autonómico ha invertido aproximadamente 1,2 millones de euros en estas iniciativas durante la legislatura, logrando una reducción del 35% del residuo y el desperdicio alimentario en los puntos donde se han desarrollado, en Adeje, Puerto de la Cruz y Arona, en Tenerife. El objetivo ahora es extender este modelo al conjunto del archipiélago, especialmente a Lanzarote y Fuerteventura.
En Canarias tenemos un gran reto por delante, porque el desperdicio alimentario procedente de los hoteles representa en torno al 25% de los residuos que llegan a las plantas. Antes de reducir ese desperdicio, tenemos que aprender a reinventarlo y convertir lo que iba al cubo de la basura en un postre, una ensalada o en cualquier otra elaboración que permita aprovechar al máximo nuestros alimentos, señaló.
Por su parte, la consejera delegada de Hecansa, Paola Plasencia, explicó que llevamos meses recorriendo las islas para acercar a los profesionales de la hostelería y el turismo herramientas que puedan aplicar en su día a día y ya hemos formado a más de ochenta profesionales.
Plasencia señaló que la formación pone el foco especialmente en la reducción del desperdicio alimentario y en el aprovechamiento de los excedentes que se generan en cocina con técnicas y recursos sencillos que pueden incorporarse a las elaboraciones habituales.
El taller, celebrado en el Centro Polivalente El Charco, en Puerto del Rosario, espacio cedido por el Ayuntamiento del municipio, combinó una parte teórica y otra práctica de la mano de profesionales y expertos vinculados a la gastronomía y al producto local.
La jornada contó con la participación del técnico agrícola Manuel López, experto en producto local, que impartió el bloque teórico Cocina sostenible y aplicada a la economía circular. Además, la representante y técnica del Consejo Regulador Quesos Majorero, Luz María Díaz, ofreció una sesión centrada en el producto local y la identidad gastronómica.
La parte práctica corrió a cargo del jefe del área del Hotel Escuela Santa Brígida, Octavio González, que ofreció una clase de pastelería contemporánea orientada a resaltar el producto local y mostrar diferentes técnicas para transformar excedentes o productos muy maduros en postres originales y de calidad.



































