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San Sebastián 57, un gusto inesperado

Para empezar, un pero: la intimidad es una quimera en este lugar, salvo en el reservado. Para continuar… Pues escribir de comida porque en el restaurante San Sebastián 57 encontramos un ejemplo de cocina que marca cierta diferencia entre los establecimientos de este nivel. Cierto que no se trata de una casa de comida al uso y que sus precios, sin ser desorbitados, no invitan a acudir frecuentemente, pero el gusto es uno de los sentidos más valorados por algún motivo.

La bienvenida es un aperitivo “por cuenta de la casa”. Una fresca, espesa y sabrosa crema de bubango coronada con unas gotas de aceite de oliva junto a un nacho con guacamole. Es una declaración de intenciones o, al menos, lo parece. Estamos ante una planta autóctona, un producto canario semejante al calabacín que refleja la apuesta por lo local, y ante una forma de preparar y presentar elaboraciones importadas en lo demás. Todo parece marca de la casa, seña de San Sebastián 57.

Arroz cremoso con gamba roja. Esta es una propuesta de las que garantizan el éxito. En la cocina hay conocimiento y técnica, sabiduría. Reposar un par de minutos, solamente, tras la llegada a mesa y listo para una de las mejores experiencias culinarias cuando de arroz hablamos. Generosamente servido (varios ejemplares del marisco en cuestión), el cereal aparece en boca completamente impregnado de ese conjunto de sabores derivados de los ingredientes de un plato en el que la base de su preparación es lo esencial. Muy bueno.

Pochas con almejas. ¡Un gustazo! Si comer es un placer, el caso de este almuerzo está siendo un fiestón. Simplemente, porque en los platos aparece aquello que se espera cuando lo eliges para conformar la comanda. Cierto que el paladar te dice que sí, que es lo que quieres, pero un poco más o bastante más. La cocina tiene un día brillante. Se trata de una receta que bien elaborada, reconcilia a cualquiera con el mundo.

Cherne con ajada. En San Sebastián 57 estamos sorprendidos. El nivel de su cocina responde a la fama que le precede. En el caso del cherne, aparece como una preparación tradicional -pescado jugoso, fácil de desmenuzar, con base sencilla, simple- que realmente es una fiesta en boca. Básicamente, en esto de la gastronomía lo esencial es si gusta o no lo que se ingiere, si es caro o barato y si la atención es buena o mala. El ejemplo de este restaurante va un poco más allá en todo eso. ¡Inesperado!

Como el helado de bienmesabe, de por sí todo un invento y que, combinado con otro de vainilla (todo muy casero), mejora según se consume. ¡Brillante!

Hasta en la relación calidad/precio, el restaurante San Sebastián 57 está en la buena línea dentro del segmento en el que se debe situar un establecimiento singular como este, de cocina tradicional con toque de autor y vinculado a un espacio especial como es la vinoteca El Gusto por el Vino.

Restaurante San Sebastián 57, un gusto inesperado

La ficha

Restaurante San Sebastián 57

 

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