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Casa Ángel, la cocina canaria con el toque Adrian Bruins

Lunes, paella; martes, pollo; miércoles, cuchara; jueves, carne y viernes, conejo fresco en salmorejo. Es la base, la esencia, pero después hay más, mucho más con el sello de Adrian Bruins. Es su rincón y su nueva aventura. Distinta, especial y pegada a la tierra, con comida tradicional canaria como fundamento, pero sin renunciar a su sabiduría.

Bruins está como un chiquillo con juguete nuevo. Bueno, nuevo, nuevo, no. El local es una casa de comida de las de siempre. Y tan de siempre que está abierta desde 1945. Empezó siendo una venta de lejía, gasoil y vino. El chef ya le ha dado su toque, pero sabiamente mantiene un par de mesas de entonces “marcadas por el dominó”, el ambiente y el clima propio de este restaurante hoy canario y ecológico. Conserva hasta su nombre de siempre, porque a Adrian Bruins hay que buscarlo ahora en Casa Ángel, en La Orotava. Apunte bien. Ya les decimos que hay que ir. ¡Ah! Un plus: el sol luce directamente sobre el restaurante al atardecer.

Este holandés antaño errante (de Perogrullo) practica una cocina sencilla y sin pretensiones en una “casa humilde”, de 73 años, en la que practica la cocina kilómetro cero, o sea, que utiliza para cocinar productos locales, frescos, directos de la huerta, del gallinero y del corral. Pura calidad. A Bruins hay que escucharle y, sobre todo, saborear su cocina.

Lo primero que llega a la mesa es un pan de gofio y otro de leche. El chef sigue proponiendo variedades singulares que él mismo elabora. En este caso, perfectos para saborear la sobrasada de cochino negro (suave, ligera, que invita a untar y untar) y el aceite de oliva que los acompaña. Para abrir boca, perfecto.

Otra cosa que conserva Adrian Brunis del Casa Ángel de siempre es gran parte de la vajilla. Ahí sirvió una ensalada ecológica, naturalmente. ¡Un lujo! Lechuga, cebolla de Masca debidamente suavizada y endulzada, tomate canario, requesón crudo, aceite de albahaca y apio en trozos minúsculos. Productos simples, sabor extraordinario, fresco, que limpia el paladar y que ayuda a seguir con la comanda.

Las croquetas de conejo en salmorejo con alioli de gofio es una apuesta improvisada. Simplemente, la clientela que acudió el Viernes Santo (viernes, día del conejo en salmorejo en Casa Ángel) cumplió con la tradición religiosa de no comer carne y Adrian Bruins encontró esta alternativa para aprovechar el género. Estas croquetas hay que patentarlas. Con o sin alioli, estamos ante un entrante muy interesante. Quizá un poco menos de fuego las hubiera dejado lo siguiente a exquisitas.

Churros de pescado (merluza, en esta ocasión) con mojo picón (un poco), con un rebozado suavísimo. ¡Espectacular! Resume mucho la cocina que Bruins practica en el restaurante Casa Ángel: producto de calidad, plato sencillo y un espectáculo en boca.

Prensado de cochino negro canario es la parte final de la comanda. El plato estrella está formado por capas de carne, con miel de palma, ciruela, cinco especias “que tumban” (sic), pan de gamba casero, cebolla confitada, chili, lima, cilantro, cebollino y papa negra. Contundente, pero ya sabemos que la cocina de Adrian Bruins tiene una característica que la diferencia notablemente: su suavidad. El chef sabe sacar lo mejor de todo este cúmulo de productos consiguiendo un plato saciante, pero sin abarrotar.

El epílogo lo puso un postre de Pedro Rodríguez Dios: Parchita, mango, frambuesa, albahaca y jengibre. Un baile de colores en un conjunto de sabores tan dispares, incluso con un toque de picante, que llegan a generar armonía en boca. Prepara el paladar para el fin de fiesta: café, copa y puro.

El restaurante Casa Ángel, de Adrian Bruins, cuenta con una bodega ajustada, pero bien seleccionada. La cocina está en uno de los fondos del salón en el que este cocinero experimentado se luce; a la entrada, una pizarra informa al comensal de lo que encontrará: pan variado casero, almogrotes (tradicional y verde), papas bonitas con mojos, churros de pescado fresco, ensalada ecológica de tomate y queso fresco, ensalada con setas y queso trufado, croquetas caseras de jamón ibérico, risotto de setas variadas y queso trufado, tataki de atún y cochino negro canario a la pata asada con cebolla confitada, como carne mechada con puré, solomillo y prensado laqueado estilo oriental. Sume entrecot y lomo alto de ternera gallega (45 días de maduración). Pero esa carta “a tiza” cambia constantemente.

La ficha

Restaurante Casa Ángel

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