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Tasca La Reciclada: exquisita comida en un ambiente sorprendente

Empiezo con un recado para el jefe: hay que volver. No es un lugar cualquiera. Su nombre responde al hecho de que la inmensa mayoría de lo que existe en el establecimiento tuvo un uso anterior. Además, llegar al sitio requiere de utilizar un navegador, al menos la primera vez. Encontrarse con la edificación que alberga este recinto tampoco crea esperanzas positivas, pero les aseguramos que la comida merece la pena. Está por encima de la media, garantizado.

La Tasa La Reciclada oferta comida tradicional canaria en un local saturado en decoración, pero satisface porque no es nada tradicional. Por haber, hay hasta una moto (scooter) que debe tener su historia. Además, son varios ambientes de comedor: una terraza, un salón al uso (es un decir), otro pequeño habitáculo… Y una cocina a la vista.

Al grano. Ensaladilla de batata. Obligado probarla. Este plato tiene todo lo que uno espera cuando lo pide: la mahonesa, casi imperceptible; la batata, mandando ligeramente sobre un conglomerado de productos que al paladar saben totalmente equilibrados: ni un matiz de vinagre fuera de lugar, con la cebolla, los huevos duros, las zanahorias y hasta las aceitunas aportando ese sabor que solo identifican a las buenas ensaladillas. Un plato fresquísimo del que no se debe abusar, porque la inercia es repetir.

Chicharros fritos. Llegan servidos como deben ser: bien fritos. De un tamaño perfecto, pequeños, crujientes, con papas y batata y en una buena ración. Solo es cuestión de coger, morder, masticar y disfrutar. Es el plato más simple y fácil de preparar, pero hay que tener arte ante el fogón para dejarlo perfectamente tostado. La nota sigue subiendo.

Y llegamos a la combinación de un plato de carne compuesto por lágrimas de ibérico, vichillo, cochino negro y secreto ibérico. Un plato riquísimo porque es carne de gran calidad, porque cuando muerdes piensas que, ¡por fin!, te ponen un plato en el que la sal está como debe estar, como requiere el contenido; porque cojas el trozo que cojas, sabe diferente… Es como sacar al paladar de fiesta. Un plato para repetir, repetir y repetir.

En la Tasca La Reciclada nos encontramos con un grupo de manos en la cocina que sabe lo que tiene que hacer para que el comensal reciba lo que busca y pide. No es una carta (te la recitan, no te la entregan) muy abundante, pero sí contiene lo que se le pide a una casa de comida en las Islas: potas, bichilo, escaldón, carne de cerdo, carne de vacuno, croquetas, carne de fiesta, champiñones empanados, garbanzas, lapas… Y postres, quizá el punto flaco porque abundan los industriales. Es más, al hablar de vino la oferta se ciñó a uno blanco y otro tinto. Eso sí, de aquí y a granel. ¡Perfecto!

En todo caso, la Tasca La Reciclada viene a confirmar que de cualquier lugar surge un buen sitio para comer. Llevan más de 12 años en el negocio y ahora parecen estar viviendo un momento de crecimiento. Profesionalidad para hacerlo hay en buena cantidad. El trabajo en sala es muy bueno, muy profesional, y la relación calidad/precio es otro factor para volver y volver. Además, genera ambiente festivo. Ayuda al disfrute en parranda.

La Tasca La Reciclada es un lugar que sorprende. Una opción al alza.

 

La ficha

Tasca La Reciclada

 

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