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Taberna Ramón: probar obliga a repetir

Son décadas, más de dos, las que lleva este local singular -responde perfectamente al perfil de lo que dice ser- dando de comer frente a la Plaza de Toros de Santa Cruz de Tenerife, al otro lado de la rambla. Su comida es de esa que sabe como en casa, ya sea un potaje o el más exquisito marisco. La cocina de la Taberna Ramón es un templo para el buen yantar.

Así lo cuentan quienes llevan años y años acudiendo a este punto de encuentro en uno de los entornos santacruceros de más difícil estacionamiento, pero la Taberna Ramón tiene ese plus que aportan sus creadores. En el caso, Ramón León, que ya tiene relevo porque este espacio imprescindible para la ciudad es un lugar familiar, en el que hasta el personal de sala lo parece.

El caso de nuestra comanda se ajusta al perfil de una comida frugal, de esas que ayudan a seguir trabajando después del café. Un ejemplo: calamar relleno, uno de los platos típicos de la Taberna Ramón. De hecho, hay quienes lo consideran el símbolo de este lugar. El molusco se presenta repleto de un guiso con un buen fondo con carne y los rejos bien picados del propio cefalópodo que engancha con su equilibrado juego de sabores, muy bien condimentado y con las papas guisadas de rigor. Le sobró el toque de perejil y le faltó un poco de calor.

Cabracho a la espalda es la segunda propuesta de esta comanda. Estamos ante un pescado de delicioso sabor, carne generosa y mejor cuanto más sencilla es su preparación. En el caso de la Taberna Ramón, la cocina apuntó las maneras casi perfectas con la ajada manteniendo el plato en su jugo, con el acompañamiento habitual. Es un plato de esos que sacian, pero no colmatan. En este caso, con un poco más de fuego hubiera alcanzado la perfección.

Y de postre, que de eso también saben mucho en Taberna Ramón, mouse de mango. Un placer para el paladar. Sabe a mango, mango; no empalaga y prepara para disfrutar de un buen café y/o un chupito para cerrar. Un postre que impele a repetir.

Taberna Ramón es un espacio reducido, con una barra poblada de taburetes al estilo de este tipo de establecimientos, con apenas una decena de mesas (pequeñas), con el jamón como otro de los reclamos y una cocina canaria, preferentemente, pero de cualquier otro reclamo, también. Es para repetir, porque la carta y lo que se ve invita a hacerlo. De hecho, probar obliga a repetir.

Taberna Ramón, un lugar familiar de buena comida, gran atendimiento (están en todo, pero no se nota) y una relación calidad/precio en la línea del coste que tiene comer en restaurantes de Santa Cruz de Tenerife. La diferencia es que aquí merece la pena.

La ficha

Taberna Ramón

 

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