Menú

Además de papas y mojo… Potaje de trigo

Además de papas y mojo… Potaje de trigo

Potaje de trigo, tradición palmera, cocina canaria. Historia, magia, recuerdos… trigo, verduras y por supuesto, una olla.

La Gastronomía de la Isla de La Palma es una de las más ricas de las Islas Canarias, ello se debe a la gran influencia de culturas que ha tenido esta isla. De la fusión de la gastronomía aborigen, castellana y portuguesa, junto a la influencia americana, resultado de la emigración de sus gentes, nació la cocina palmera.

Una elaboración, más que típica, en el recetario palmero es el potaje de trigo, sobre todo en días de frío, y de lo único que no podemos olvidarnos es de remojar el trigo y de desalar las costillas y las pezuñas de cerdo.

De la cocina de la “Isla Bonita” también son conocidos el escacho, el bienmesabe, el Príncipe Alberto, pero hoy toca potaje de trigo -ahí es nada-, de este plato cada familia en La Palma tiene su receta, normalmente heredada de ancestros. Eso es lo que mola en la cocina, ir dando toques personales a esas recetas antiguas que nos vienen llegando y en esta isla se cultiva y se trabaja el trigo como en pocas. Recuerdo de pequeño una brasa por medio, una olla, una cabeza de cochino bien limpia dentro de esa olla y arrancar así el plato que hoy nos llenará de gozo y alegría como decía el cura del pueblo.

En esta ocasión, mientras escribía sobre el potaje de trigo, llamé a Jóse el propietario del restaurante El Campesino, en Barlovento, una casa de las que a mí me gustan, familiar, mucho esfuerzo, calidad y como él dice “intentando defender con humildad la maravillosa cocina típica palmera”.

Viendo su brasa trabajar, esa olla humeante de potaje de trigo, dan ganas de llorar de alegría, el mimo con el que va poniendo los ingredientes, pero sobre todo el resultado final, increíble.

Me dejó hasta su receta y es así:

– 1/4 de trigo blanco.

– 1 col cerrada.

– 1 puñado de habichuelas.

– 1 kilo de calabaza.

– 1/2 kilo de bubango.

– Carne de cerdo y costilla salada, al gusto.

– Unas zanahorias.

Después de remojar desde la víspera el trigo, ponemos todo en una olla, hacemos una fritura con ajo, cebolla y pimientos, lo añadimos y al fuego de leña.

Yo también tengo mi receta, como les dije antes hay tantas como familias:

– 1/2 kilo de trigo blanco.

– 8 hojas de coles abiertas.

– 1 col cerrada pequeña.

– Unas zanahorias pequeñas (son más sabrosas que las grandes).

– 1/2 kilo de calabaza.

– Unas papas y una batata (boniato).

– 2 piñas de millo (maíz para los peninsulares)

– 1/2 kilo de bubango.

Un puñado de habichuelas (vainas o judía verde, ya saben, para los de fuera de Canarias).

Costilla salada, oreja de cerdo, un trozo de tocino (si no el viejito me mata), un par de manitas de cerdo y unos trocitos de bola de cerdo.

Una fritura de cebolla y ajo. A media cocción saco un cucharón de la olla, caldo y unos granos de trigo y lo trituro con un par de ajos y pimentón ahumado, esto vuelvo a introducirlo a la olla.

En La Palma se cultiva el trigo desde que la isla es isla, en muchos restaurantes se elabora este maravilloso plato. Les diré que mientras ponía la receta me dieron unas ganas enormes de irme al aeropuerto, subirme a un avión e ir a El Campesino a comerme un potaje de trigo, es una de mis perdiciones, lo más probable es que no llegara a esas chuletas que ofrece, pero es que… Dios bendiga el potaje de trigo y sobre todo la gran cocina canaria.

Gracias Jóse.

Sobre el autor

Alex Marante

cocinero y bloguero

Comentar

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

5 + dieciseis =

Suscríbete